El basquetbolista de 35 años anunció el domingo su deseo de disputar dos temporadas más en San Antonio, su equipo de la NBA, la liga más competitiva del mundo. De esta manera el bahiense, nacido el 28 de julio de 1977, superará los 100 millones de dólares en ganancias simplemente por hacer lo que más le gusta: embocar la pelota anaranjada en el aro.
Se trasladó a La Rioja para embolsar 1.000 pesos y para estar hasta siete meses sin cobrar el sueldo. Su paso a Estudiantes, un año después, le dio jerarquía a ese flacucho de 1,98 metros que viajaba al estadio Osvaldo Casanova en bicicleta y que ya era seguido por importantes equipos europeos.
El primer gran salto de su carrera fue en 1998, cuando fue contratado por Reggio Calabria, un equipo italiano que le abonó 750 mil dólares por tres años. En 2000 apareció Kinder Bologna, del mismo país, que se llevó a Manu por 2.800.000 dólares para jugar en tres temporadas (fue campeón de la Euroliga y fue elegido el Jugador Más Valioso de la final en 2001). Ginóbili se consagró en Europa (también conquistó dos Copas Italia y una Liga italiana) y a partir de sus brillantes producciones la NBA, ese sitio de ensueño para todos los basquetbolistas, se le hizo realidad en 2002, cuando arribó a San Antonio. La fama, la gloria, el prestigio y el dinero se unieron y no tardaron en llegarle al escolta de esa mano zurda prodigiosa.
